Siempre nos quedará... escribir, París era demasiado caro.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Sin pasar página

Camino por la calle y todo me recuerda a ti. Empezando por el cielo, que está gris y anuncia tormenta y terminando por las baldosas que están bajo mis pies; de ir contigo me convencerías para ir sorteando las líneas que las unen.
Hace frío, me he olvidado el gorro en casa y mis guantes azules, que abrigan tanto, me los dejé en tu habitación la última tarde que quedamos.
Inmersa en mis pensamientos y escuchando alguna de esas canciones que me enseñaste cuando empezamos a salir, camino por Gran Vía. Se nota que es Navidad, la calle está abarrotada, apenas se puede caminar. Las luces propias de estas fechas iluminan de un modo exagerado, casi grotesco, la calle, aumentando la sensación de agobio. La gente, con prisas, pasa a mi alrededor golpeándome con alguna de las múltiples bolsas que llevan en las manos. Por fin llego a la Plaza de Callao, me dispongo a girar en dirección a la Fnac cuando en la boca de metro te veo. Llevas puesta la bufanda que te regalé el año pasado. Miras el reloj, debes estar esperando a alguien algo impuntual. Yo nunca te hice esperar. Inconscientemente aminoro el paso. Mientras camino por delante de la puerta del Starbucks llega tu cita. Siempre supe que nunca habías sido capaz de dejar de pensar en ella. Ahí estabas, besándote con quien ninguno de mis besos fue capaz de hacerte olvidar.
Agacho la cabeza, no quiero seguir siendo testigo de la escena, continúo avanzando hacia mi destino. Nunca había pensado en lo doloroso que puede llegar a sre ir a descambiar un libro.

2 comentarios:

  1. vic: creo que ya sabes lo que me gusta este texto, pero necesito que otro lo iguale y sea positivo.

    no se si recuerdas el día que te lo dije, pero NUNCA agaches la cabeza, tú no tienes derecho :)

    tq

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  2. uff pides demasiado jejeje
    imposible olvidarlo :)

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