Siempre nos quedará... escribir, París era demasiado caro.
domingo, 31 de enero de 2016
sábado, 30 de enero de 2016
XXIX
El cielo se secó
de pronto, sin avisar,
ya no había nubes
que romper con tormentas,
ya no había lluvia
ni besos con sabor a sal.
Te has llevado el horizonte;
el Sol ya no se pone
y la Luna no para de llorar.
Han arremetido mis voces
contra tu silencio
y han encontrado un muro,
un muro de cemento.
Si sigues improvisando
me voy a preocupar.
Eres protagonista
de este teatro entre líneas,
el regidor pregunta por ti
dicen que te has ido a París.
No hay guiones sin actores,
no hay verso ni prosa,
ni final feliz.
viernes, 29 de enero de 2016
XXVIII
Me faltan
razones y ganas
para escribir(te),
poesía.
No me invaden
tus palabras,
ni tus ganas de ser verbo.
Me bebo
a palo seco
la inspiración.
A ver si se ahoga
entre el hielo
de tu copa.
Me paseo
sobria de ideas,
ebria dudas.
Marcho
en esta noche funesta,
con este sueño nefasto
al amparo de tu pecho.
jueves, 28 de enero de 2016
XXVII
Hablas encadenada
al borde de mi cama.
Presa en mi imaginación,
amarrada a mi almohada.
Gritas cuando duermo
y me besas los ojos en silencio.
Has susurrado en mis oídos
arte.
Me has convencido de locuras
y de causas pérdidas.
Conozco el color de tu risa
y tu forma de mirarme a escondidas.
De puntillas apareces
entre sombras,
y te creces cuando me arrodillo
entregada a tus delirios.
miércoles, 27 de enero de 2016
XXVI
Como un cuento
en un reino
de fachadas encaladas,
de jazmín en las terrazas
y olor a leña y pan.
Como una guitarra
que afino
con la cojera de mi oído izquierdo,
que toco con las letras
porque con las manos
me muero.
Como un compás
a destiempo
que se cuela entre mis palmas
que acarician tu espalda
y se pierden desbocadas
como un caballo
que galopa ahogado
por la orilla de tus ojos.
Como un trinar mudo
de este ave que no sabe cantar
por eso escribe
versos y sangre
hasta despertar.
Como un vacío existencial
que carece de principio
y de final;
que te atrapa en un bucle infinito
donde cierras los ojos y sueñas,
de donde no puedes escapar.
martes, 26 de enero de 2016
XXV
Noche de poesía exprés
por el sueño,
por la sed
y por el hambre.
Camino por este desierto
que es la vida,
parando en los oasis
de recuerdos
y proyectos.
Camino con paso firme
entre dunas
de dudas y matices.
Evitando tropezarme
con la piedra de mi zapato.
Camino sin brújula
y me pierdo en la noche
fría
de este invierno nocturno
que se viste de oscuro
y pinta caras tristes.
Camino entre
serpientes y alacranes
mientras sopla el viento
y se lleva el sueño
que me calma
el alma,
la sed
y el hambre.
lunes, 25 de enero de 2016
XXIV
He aullado a la Luna
que está llena
de los besos que te guardo.
Aguardo a que amanezca
en esta madrugada eterna,
que sabe a vino.
Sangre que devora
tus entrañas
y recorre mis venas.
La droga que nos falta
y nos condena.
Borracha de versos,
imaginación altiva,
profunda locura
amarrada en el puerto
de la nostalgia.
Se me acercan
las estrellas a la cadera,
creo que se han confundido
de Luna.
sábado, 23 de enero de 2016
XXIII
Cuando gires la mirada
estaré marcada
y emborrachada.
Háblame de silencios,
de esos versos
y aquellos te quieros.
Del miedo de tu risa
y la locura de tu prisa
que se esconden de la risa.
Muerdeme las cicatrices
que son peces
en el mar de tus luces.
Te escribo sin sentido,
sin hacer ruido
mientras me sangra el oído.
Cierra los ojos y sueña
que la felicidad sea tu dueña.
XXII
y ya no me creo invencible.
He visto caer torres
que creía indestructibles.
A pesar de la cojera
suena una lenta
y tiro piedras a tu ventana
por si estás despierta.
Me sacudo el alma
a golpes y de polvo
que ha vuelto
de viaje
y ahora dice
que le sabe a poco.
No tengo más camino
que mis letras
así estoy y soy,
es mi forma imperfecta.
La tengo puesta en bucle
para bailar entre tus brazos
hasta que me duerma.
viernes, 22 de enero de 2016
XXI
Vuelves sin avisar,
cuando menos me lo espero.
Entras sin llamar.
Se han llenado
mis rincones
de sal;
escuece y quema
es el precio a pagar.
Tengo llagas en la piel
de versos sin curar.
Me han salido cicatrices
de tratar de olvidar.
Te me aferras a los huesos
y esos no me los puedo quitar.
Camina vestida
con harapos y despojos,
ha venido a llevarme
a la vera de tus ojos.
Estos versos
llegan a tu orilla
provocando heridas suicidas
de esas que no se curan
y se maquillan.
Lo cierto es que
nunca te fuiste.
Nunca te dejé ir.
jueves, 21 de enero de 2016
XX
en la cama
con este insomnio
al que me he hecho adicta,
abrazando los versos
que supongo
alguien leerá,
probablemente a horas intempestivas,
declamo en silencio
porque así,
sin decir,
es como se dice todo.
porque hace tiempo
que dejé de preguntarme.
Estas palabras hablan
solas
y sólo
del caos
que hay encerrado
en este recipiente
de vísceras,
piel,
huesos
y pelo.
miércoles, 20 de enero de 2016
XIX
pintada con el docto pincel
de su silueta en clave baja
acompañada de ese sonido
sordo y profundo,
de un gemido ahogado
entre tu pecho
y tus piernas.
El matiz de la presión
inconsciente
de los músculos que se contraen
ebrios de oxitocina y serotonina.
Tu cuerpo tenso
en una mueca de profunda
entrega y liberación
dejándote al placer
más sucio y bajo
rodeado de fluidos compartidos.
La respiración
contenida tras un esfuerzo cardiaco
en la exigente guerra altruista
librada entre dos cuerpos
que se entregan al abismo
del placer
seductor y lascivo.
martes, 19 de enero de 2016
Entre agua y piel
XVIII
en este arcón
lleno de siemprevivas,
que ya no sé
si regar o
dejar marchitar.
Supervivientes
a cualquier invierno
y a cualquier tormenta,
a la sequía de tus versos
y a la azote de tu verbo.
No se si hablas
de locura
o es que me he vuelto cuerda
y me invento
cuentos para verme
en tu literatura.
Coincidencias del destino sasozrof sedadilausaC
y otras absurdas sadrusba sarto y
formas de alimentar ratnemila ed samrof
a los ilusos. .socol sol a
lunes, 18 de enero de 2016
XVII
He metido quinta
cuando el instinto
me decía que parara,
que diera media vuelta.
He cruzado la trinchera
de esta guerra inexistente.
Mentiría si dijera
que ido a pecho descubierto
y sin pinturas de guerra.
He mirado
desde la cuneta
y he pensado en cuando
ella estuvo allí.
Cuando otras manos
rozaban su piel
y otra boca mordía
su sexo.
Tiempo después
he metido quinta
y he huido de aquel lugar
mientras ella salpicaba
mi Luna,
mientras la guerra inexistente
se quedaba en el retrovisor.
sábado, 16 de enero de 2016
XVI
Dieciséis,
quien dice dieciséis
dice veintidós.
Te escribo
con mi estado febril
y delirante.
Como todos los poetas
que tienen un hueco
en tus estantes.
Postrada en la cama,
como una invalidada,
no he podido asomarme
a la ventana;
pero te he visto de lejos
con esos destellos
de fuego.
Te veo en el cielo azul,
con esas alas nuevas
que te quedan tan bien.
Te veo
en las cosas pequeñas,
en las que no se fija nadie.
Te veo feliz
y me haces feliz,
sin saberlo.
Gracias
por las noticias de París.
XV
Si te hubieras dejado caer
por los poemas del día a día
habrías visto
que no era un día para poesía.
Me dolía la vida.
Una venda en un tobillo
no en los ojos.
Me duele por dentro
porque me quedo
sin lo que más quiero.
Los dedos amoratados
y yo atada a las sillas,
sin poder correr
ni vivir mi vida.
No pienses que me olvidado.
viernes, 15 de enero de 2016
XIV
el cielo estaba de luto
porque también ha llorado.
Supongo
que donde quiera que estés
te has acordado.
Has levantado tu varita
por ese gran mago.
Leeréis esto
y no entenderéis nada.
Hoy no hablo de mujeres,
ni de sexo,
ni de lascivia
y pasiones prohibidas.
Hablo de un genio
que se nos ha ido
antes de tiempo.
Always.
jueves, 14 de enero de 2016
XIII
Trece malas suertes
para el común de los mortales.
entre tu pecho y tu ombligo,
he escuchado
el sonido del mar
en tu respiración
mientras dormías.
los dedos
con tus sueños
mientras te acariciaba
el pelo.
y pienso,
hace tiempo
que no tengo noticias de París.
miércoles, 13 de enero de 2016
XII
Como las campanadas
pero sin el sabor dulzón
y sin que se te queden
las manos pegadas.
Esas mejor que aniden
entre mis piernas,
entre caricias mojadas,
sudor
y palabras guarras.
Hoy tengo el cuerpo
lleno de tinta
de ese rito anárquico
al que soy adicta.
Quiero que me beses
la piel
y las locuras
que con los años
escribo de forma indeleble.
martes, 12 de enero de 2016
XI
Repicaban campanas
al borde de mi cama.
Madrugar y otra tortura
a cambio de ayuda divina.
Tú que has bajado
del mismo cielo
y yo que vivo en las nubes.
Ahora llueve,
es mi sudor que se derrama
por tu cuerpo
desnudo y ebrio
de tanto sexo en el cielo.
Déjame que sople tu hastío
entre truenos y gemidos;
incendiemos la tormenta
y apaguemos las luces.
Tengo las ganas
en las yemas de los dedos
que te tocan y dibujan
la escultura de un sueño.
lunes, 11 de enero de 2016
X
He atravesado Madrid
llorando,
yo no,
Ella.
Llovía
como si se hubiera roto el cielo.
La capital teñida
de ese color plomizo,
de una atípica
estampa invernal.
Menos mal que hoy
llueve fuera.
Tengo tendida la ropa dentro;
así no me destiñe la piel
ni las ganas.
Que tengo el frío
en los huesos
pero no en los besos,
esos siempre
están llenos de ti.
domingo, 10 de enero de 2016
IX
He sentido placer
al encoger los dedos de los pies.
Tengo un pedacito
de la cometa que vuelo
en el cielo de tu boca
aquí,
al ladito del mar de tus ojos.
Hábito en tu cama
con el fin de conquistar
la cima de tu pecho
y poblar el jardín
que hay debajo de tu ombligo.
Pienso recorrer
la autopista de tu espalda
y pernoctar en tus caderas
para seguir contando tus lunares
a la luz de una Luna nueva.
Soy devota
de cada una de las rarezas
de tu cuerpo.
Le he construido un templo
a tu lengua
y a tu forma de besar lento.
sábado, 9 de enero de 2016
VIII
en la nevera.
Habíamos escrito poesía
con el sonido de nuestra risa.
Le hemos dado envidia a Madrid
y a la locura
que se ha metido en nuestro maletero
para viajar de polizón
con mis te quiero
en tu maleta
y tus mordiscos en la guantera.
Mi boca
que sólo sabe de noches
entre tus piernas
y de pasiones prohibidas
más allá de lo que pueden
narrar estas letras.
He mirado a los ojos a la Luna
y he tenido delirios de grandeza
entre tu piel
y mis sueños
que ahora escribo entre estos versos.
jueves, 7 de enero de 2016
VII
en las que no me apetece hacer poesía,
pero me he comprometido
a sorprenderos cada día.
Se acercan tiempos difíciles.
Ahora ya es invierno en Madrid.
Hace frío y estoy sin calcetines.
Ella se niega a que la inmortalice
su manía de anochecer pronto
y yo que soy ave nocturna.
Mañana
que seré persona,
la sacaré con una sonrisa
de esa de buenos días.
A ver si no hago ruido
y la fotografío desnuda,
así sin nadie,
sin nada.
Sólo mis manos y su piel.
VI
otra vez tarde.
Vuelves en bucle en mi habitación;
mientras te compongo
y me recompongo.
Aquí verso tras verso
y foto tras foto,
me falta un café
o una copa de ron.
Ronterías
y otras cosas que se dicen ebria.
Que voy borracha
y es de ti,
del viaje soñado a París,
de tus ganas de vivir.
He tenido la imperiosa necesidad
de volverte a mirar,
te he leído y escribías
historias sin final.
Pido permiso para un baile lento
a la luz de las farolas
de este Madrid perfecto.
martes, 5 de enero de 2016
V
o a cualquier otro lugar
donde hay más lluvia
y está más cerca el mar.
No me quedo, ni me voy
soy el verso sin rimar.
Me asomo a la venta
para verte volar.
No se si te has cansado
o has decidido olvidar.
Seguiré subiendo las persianas
por si te veo soñar.
Bon voyage, mais retour.
IV
que tenía un olor prestado,
hurtado,
de otra musa.
Café frío,
como el día,
como un invierno
sin tus manías.
Madrid anegada,
por completo,
olía a Mediterráneo.
Lejos del agua
también estaba llena,
abarrotada,
daba asco.
Está más guapa
cuando amanece,
desnuda;
cuando se derrama
en mi comisura.
domingo, 3 de enero de 2016
III
y te he creído ver.
He mirado al cielo
y te he visto arder.
Como un ave migratoria
que está de paso;
te has marchado
antes del ocaso.
Ahora que no estás
le rezo a mi diosa
que tiene forma de mujer.
Ahora escribo inspirada
en los lunares de su piel.
Siempre he preferido
empezar la guerra,
inmolar caballos
e incendiar almenas.
Nunca se me ha dado bien
jugar al ajedrez.
Dios salve a mi reina.
sábado, 2 de enero de 2016
II
de esas que suenan a poesía,
de tu risa con la mía.
Me has pervertido los rincones
que ahora me hablan de ti,
que tienen la puta manía de reírse de mí.
Ausencia, me escupe palabras
con las ganas de la locura,
con el tiempo (que dicen)
que todo lo cura.
Tengo el veneno en la piel,
me has mordido la vida
y todo me sabe a hiel.
La razón no alcanza a comprender
que he bebido de tu prosa
delirios de nostalgia.
Adicta a tu vida,
me sumerjo en la rutina
de leerte entre bambalinas.
viernes, 1 de enero de 2016
I
empezaba en viernes,
tenía que empezar bien.
Como las buenas historias
con un érase una vez.
Trescientos sesenta y seis
días,
poesías,
para combatir la guerra fría.
Hagamos de este invierno
una primavera
que celebrar en verano
y follarnos en otoño.
No me leas,
no me dejes que te quite el sueño
si no eres adicta a los licores del placer.
Cualquiera te diría
que no soy recomendable;
soy la tormenta perfecta
y el fuego incontrolable.