Siempre nos quedará... escribir, París era demasiado caro.

lunes, 18 de enero de 2016

XVII

He metido quinta
cuando el instinto
me decía que parara,
que diera media vuelta.

He cruzado la trinchera
de esta guerra inexistente.
Mentiría si dijera
que ido a pecho descubierto
y sin pinturas de guerra.

He mirado
desde la cuneta
y he pensado en cuando
ella estuvo allí.
Cuando otras manos
rozaban su piel
y otra boca mordía
su sexo.

Tiempo después
he metido quinta
y he huido de aquel lugar
mientras ella salpicaba
mi Luna,
mientras la guerra inexistente
se quedaba en el retrovisor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario