Siempre nos quedará... escribir, París era demasiado caro.

sábado, 16 de enero de 2016

XV

Si te hubieras dejado caer
por los poemas del día a día
habrías visto
que no era un día para poesía.
Me dolía la vida.

Una venda en un tobillo
no en los ojos.
Me duele por dentro
porque me quedo
sin lo que más quiero.

Los dedos amoratados
y yo atada a las sillas,
sin poder correr
ni vivir mi vida.

No pienses que me olvidado.

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