Hablas encadenada
al borde de mi cama.
Presa en mi imaginación,
amarrada a mi almohada.
Gritas cuando duermo
y me besas los ojos en silencio.
Has susurrado en mis oídos
arte.
Me has convencido de locuras
y de causas pérdidas.
Conozco el color de tu risa
y tu forma de mirarme a escondidas.
De puntillas apareces
entre sombras,
y te creces cuando me arrodillo
entregada a tus delirios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario