Siempre nos quedará... escribir, París era demasiado caro.

lunes, 17 de octubre de 2011

Deseos de futuro

Distraída miraba por la ventana. Multitud de gotas habían quedado en la superficie del cristal de la ventana tras una habitual lluvia otoñal. El cielo estaba gris y los árboles eran mecidos por el viento. La serie había empezado pero yo continuaba absorta en mis pensamientos, divagando a través de ese cuadro translúcido. Noté una ligera presión en el sillón y sentí tu cuerpo más cerca del mío. Besaste mi hombro izquierdo tratando de llamar mi atención. Aquella caricia me hizo salir de mi momentáneo estado de aislamiento. Te miré, sonreí, me besaste. Cuando mis ojos se abrieron, inconscientemente, una sonrisa se dibujó en mi cara. Te propuse salir a dar una vuelta, a pesar de la inestabilidad meteorológica, y para mi sorpresa aceptaste de buen grado sin necesidad de supeditarme al chantaje de besos al que últimamente te has vuelto tan aficionada. Mientras nos vestíamos bromeábamos, como siempre, y me placaste un par de veces contra la cama para someterme a tus besos, como otras tantas veces. Una vez listas y después de haberme intentado seducir en el pasillo, con efectivos resultados, encendiste la luz de la entrada para mirarte una última vez en el espejo antes de salir de casa. - Vas preciosa, como siempre - te dije mientras besaba tu mejilla izquierda y te miraba en la imagen del reflejo. Agarré el manillar de la puerta y cuando comencé a abrirla rodeaste mi cintura desde atrás y me deleitaste con un beso entre el cuello y la nuca. Saliste detrás de mí; apagué la luz y cerré la puerta, sin dar portazo.

2 comentarios:

  1. viviría mil y un momentos como éste pero siempre contigo porque no sólo eres la musa que da vida y alma a esa protagonista, también eres la protagonista de mi vida :) te amo

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