Siempre nos quedará... escribir, París era demasiado caro.

domingo, 16 de enero de 2011

La botella medio vacía

Camino por la calle, me dirijo a la parada del autobús, sin mucha prisa. - Tenemos que hablar - es lo último que he escuchado antes de que se cortase la llamada. Una sensación extraña recorre mi cuerpo, tengo miedo. Sin querer, sin poder evitarlo, de un modo absolutamente inconsciente el pesimismo se adueña de mi ser por completo. Ante mis ojos pasan todos y cada uno de los momentos que hemos vivido: cada gesto, cada palabra, cada mirada, cada beso y cada caricia. Pienso en estos cinco meses inolvidables y mientras, mis piernas, cual autómatas, continúan caminando. Noto las manos frías y la boca seca. Giro la esquina y veo una pareja besándose (esto no ayuda). Quiero llorar pero acabo de llegar a la marquesina y hay demasiada gente.
Viene mi autobús, va muy lleno. La gente que estaba sentada se pone en pie. Tomo asiento. Una señora con un abrigo morado se acerca al borde de la acera y levanta el brazo. El autobús para justo delante de ella. Nadie baja pero toda la gente que estaba en la parada trata de subir. Yo continúo sentada; voy a dejarle pasar. El autobús cierra las puertas y desaparece de mi campo de visión. Bajo la cabeza y con las manos metidas en los bolsillos, para mitigar el frío, me miro los cordones medio desatados de las deportivas. - Como sigas mirándolos se van a desgastar - Me giro al reconocer tu voz. Te veo sonriendo a mi lado, no entiendo nada. (¿Qué hace aquí? No podía esperar a que llegara a su casa para terminar con todo, claro que no, siempre con prisas. Encima que poca vergüenza me va a dejar con una sonrisa en la cara. Ya veo lo que le duele que todo esto se acabe) - ¿Y esa cara? - (Como si no lo supiese, encima querrá que se lo explique) - Es que... has dicho que teníamos que hablar y he pensado que... - (Claro, quiere que lo diga yo para ahorrarse el mal trago de decirme que todo ha terminado) - Vale, ¿quién te lo ha dicho? - (¿¡Cómo que quien me lo ha dicho?! Me iba a dejar y soy el último mono en enterarse) - No te hagas la tonta, ya sé que sabes lo de la sorpresa. ¿Quién ha sido la bocazas? - (¡¿Sorpresa?!¿Pero de qué me estás hablando?) Al ver la expresión de mi cara, completamente desconcertada - 16 de enero cielo, ¡feliz aniversario! - Una lágrima resbala por mi mejilla (soy gilipollas). Ahora eres tú quien no entiende nada. Levantas tu mano derecha y con ella secas mi cara. - ¿Qué pasa mi vida? - Que te quiero más que a nada en este mundo - Sonríes sacándome una sonrisa a mí también. Te acercas, nos besamos.

1 comentario:

  1. vic: eem ... sabes que aprendí lo que era una marquesina hace apenas unos años ?! claro que para una chica tan ... precisa como tú ... esto es super raro no ?!

    en fin cariño, que me encanta cómo decirte :) este si que ha sorprendido, y ya he pillado eso de que "escribes los pensamientos" lol

    tq

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