Siempre nos quedará... escribir, París era demasiado caro.

sábado, 1 de enero de 2011

Sorpresa bajo tierra - Parte 2

Nada más poner el pie en el andén me doy cuenta de que si salgo a la calle voy a cometer el mayor error de mi vida. Allí estoy, completamente parada, de pie, buscando en algún rincón de mi cabeza una respuesta. El tren cierra sus puertas y sale de la estación. Me giro y veo que el cartel que anuncia la llegada de otro metro en dirección opuesta indica tres minutos. La música suena en mis oídos, ahora hueca y vacía. Dos minutos. Miro el túnel por donde tiene que aparecer ese tren de vuelta y entonces, salgo corriendo. Los cascos se caen de mis orejas por los movimientos bruscos de la carrera. Oigo como el tren está a punto de efectuar su entrada en la estación. Intento darme más prisa. Bajo las escaleras lo mas rápido que puedo. Suena un pitido agudo y repetitivo, señal inequívoca de que las puertas están a punto de cerrarse. Los tres últimos escalones los escalones los bajo de una sola vez. Giro a la derecha y aparezco en el andén. Las puertas se están cerrando. Me meto en medio y las empujo. Las puertas se abren y consigo entrar. Mi corazón late a un ritmo desorbitado, mi respiración acelerada y entrecortada hace que mi pecho se hinche y se deshinche más rápido de lo normal. Mi cabeza no piensa en nada. Cierro los ojos, los aprieto lo mas fuerte que puedo intentando recuperar el aliento. - Próxima estación Bilbao, correspondencia con: línea 1 -. Otro tren está en la estación. Con un nerviosismo incontrolable aprieto el botón para que se abran las puertas, a pesar de que el convoy aún no ha parado. Las puertas se abren y me quedo quieta. El miedo a no encontrar lo que espero inunda mi cuerpo. Un hombre me saca de mi estado de colapso empujándome al andén al tiempo que él sale de un modo violento del vagón. Me giro y el tren aún está parado. Cierra las puertas y sale de la estación. Cuando el último vagón desaparece ante mí, veo como unos preciosos ojos verdes me sonríen de forma tímida a escasos siete metros.

1 comentario:

  1. vic: que la confianza da asco no?! ... supongo que esto me lo esperaba, pero me gusta leer algo que poco a poco te hace esbozar una sonrisa sin que te des cuenta

    tq

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