Capicúa,
que sin ser sombra
me persigue entre la locura.
Espuma y un baño de sales,
contigo;
sexo y drogas a parte,
que son arte
tu cuerpo y la pasión constante.
He pintado el gotelé
con tu mejilla contra la pared,
sudor como tinta
que embadurna la piel.
Fuego y sombras
a partes iguales,
que se mueven ante mi sed.
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