Bararme en tu costa
y caminar por tu orilla
desvistiendo cicatrices,
descosiéndonos la ropa.
Romperme entre tus olas
y perderme en tu coral,
hacer castillos de arena
con vistas al mar.
Que venga la tormenta
y te haga tempestad,
fuerza indómita
que arrasa,
que devora
y pasa
con la prisa de un tornado
con la fuerza de un huracán.
Me has anclado a tus cimientos
de arena y sal.
Marinera sube a esta ola,
vámonos a otro lugar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario