Con la cara
empapada en lágrimas,
mudas y sordas
que se derraman
por el borde de mi cama.
Escribo
con tinta y papel
para guardar mi palabra
y mi cordura
si es que algún día la tuve
y la retuve
hasta que me tropecé
con tu puta sonrisa.
Casualidades
y otras drogas
que me van ahogar
en esta vida que he pactado.
Medir cada palabra
con regla y compás.
No puedo mirar al cielo,
no puedo escribir nada más.
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